“Lo que te mueve por dentro también entrena”
Este mazo fue creado pensando en mujeres y personas que viven el deporte como algo más que una actividad física: como forma de sanar, ordenar la mente, canalizar emociones, construir identidad. Es ideal para entrenadoras, equipos, procesos de cambio de hábitos, talleres o para cualquier persona que quiera revisar su relación con el movimiento y el rendimiento.
En Corazón en movimiento, las cartas nos llevan de vuelta al origen: qué nos hizo empezar, qué sentíamos la primera vez que entrenamos, qué nos enamoró del deporte, qué nos sostiene en los días en que no tenemos ganas. Reconectar con esa llama inicial suele ser clave para no convertir el ejercicio en una obligación vacía.
La subcategoría Fortaleza interior profundiza en las caídas, lesiones, fracasos, pausas obligadas y momentos de frustración. Las preguntas invitan a mirar todo lo que hemos desarrollado en esos periodos: paciencia, resiliencia, capacidad de levantarnos, humildad, coraje para comenzar de nuevo. Ayuda a ver que la fuerza no está solo en levantar más peso o correr más rápido, sino en lo que hacemos con lo que nos duele.
En Cuerpo que habla, el mazo propone escuchar al cuerpo como aliado. Pregunta cómo nos hablamos frente al espejo, qué sentimos cuando estamos cansadas, cómo vivimos el dolor físico, qué pasa cuando comparamos nuestro cuerpo con otros, qué mensajes nos envía el cuerpo que normalmente ignoramos. Es un espacio para transformar la relación con nuestro propio cuerpo desde la exigencia hacia el respeto.
La subcategoría Identidad deportiva explora qué lugar ocupa el deporte en quién creemos que somos. Pregunta qué pasaría si un día no pudiéramos entrenar, cuánto nos define “ser deportista”, qué otras partes de nuestra identidad a veces dejamos en segundo plano, qué temores aparecen al pensar en retirarse o en bajar el ritmo. Invita a ampliar la mirada y a recordar que somos mucho más que un resultado.
En Nutrición consciente, las cartas miran la relación con la comida desde el respeto y no desde la culpa. Hablan de hambre emocional, de dietas, de placer al comer, de miedo a ciertos alimentos, de la presión por comer “perfecto”. El objetivo es abrir conversaciones honestas sobre cómo nos alimentamos y cómo nos gustaría relacionarnos con la comida de una forma más amable y equilibrada.
Finalmente, Palabras que inspiran funciona como un pequeño oráculo motivacional. Son preguntas y frases que invitan a recuperar la fe en una misma cuando el cansancio, la comparación o la exigencia nos nublan. Es perfecto para usar al inicio o al cierre de un entrenamiento o de una sesión grupal.
























Silvana –
Excelente juego para mujeres que entrenan!! Se puede lograr una linda actividad y poner en contexto conversaciones en donde nos enfocamos en nosotras!! Lo recomiendo